La niña del faro

A veces, cuando entro en algunos libros, me siento como quien entra en un refugio huyendo de una ventisca helada en la montaña y percibo cómo su lectura me acerca a un remanso de calor balsámico. Fuera, se agita una tormenta violenta y perturbadora; sin embargo, dentro, la crujiente calidez de una chimenea me acoge y me arropa. Para entonces, la historia ya  comienza a hablarme despacito y a envolverme mágicamente. 

Me está pasando con la niña del faro de Jeanette Winterson, una novela de la que me está costando irme. No quiero terminar de leerla. Me resisto a salir y abandonar esta sensación tan reconciliadora. No ahora, cuando estoy “tan agustito” como canta Ketama😁

 

 

Lectura recomendada✔️

 

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s